“El inmenso mar” de Luis Quesada forma parte del arte del disco

Surfeando el tambor: Bermejoland

El primer LP de la banda mendocina se muestra como un reflejo del trabajo del grupo durante estos años.

Existen las bandas que tocan muy poco (a veces no por elección), y aquellas que tocan cuánto más pueden. Lo cierto es que siempre hay algo que se vuelve persistente entre todas: la capacidad de edición. El promedio, podríamos asegurar que, ronda los 2 años, quizás un año y medio. Y sí, en tiempos de internet eso es mucho. Pero quizás es un tiempo prudente para ver un cambio grande en un grupo, proceso que dista bastante del vértigo del timeline de *inserte aquí su red social favorita*.

Siete años atrás cuatro amigos se ponían a crear canciones en la casa de Luis Quesada (reconocido artista mendocino), en la localidad mendocina Bermejo. Después de cambios de formación y otros tantos toques en el medio, esa banda que se formó, Surfeando El Tambor, editó su primer LP Bermejoland (en clara alusión al lugar que los vio nacer).

Algunas de las canciones que forman parte de este album, ya se podían escuchar desde los primeros recitales del grupo. Cuando escuchamos su versión “final” es cuando nos damos cuenta del paso del tiempo, y notamos la madurez sonora en la que trabajaron, junto a Emiliano Barbuzza Quesada (productor), para esta grabación.

Al disco lo conforman doce temas, y podríamos dividirlo en dos mitades. La primera de ellas con momentos más enérgicos y encaradores, y una segunda mitad marcada por 3 baladas con un aire rockero que muestran una faceta no tan depurada de la banda.

Surfeando el tambor

Entre los primeros 6 tracks de Bermejoland encontramos quizás la representación más justa del disco que es “Cassettes manualmente rebobinados”, una canción donde la melancolía, el pop-rock con un pie en el indie y una buena producción están presentes; y es esa la definición que atraviesa todo el disco.

Otras canciones como “Color del calor”, “Hora del té” y “Atrapados en el viento” se acercan a la energía del vivo que los hizo ganadores de una edición del festival local MendoRock. Mientras el lado más sensible se nota predecible con “Mis palabras inviables” o “Un Océano”; pero encuentra una faceta interesante en “El jinete y el dragón”.

Bermejoland es un disco donde se puede apreciar el crecimiento de Surfeando el tambor, y hacia dónde quieren ir. Espero que no tengamos que esperar más de dos años para conocer un nuevo material de estudio de ellos, aunque siempre la mejor opción está en ir a un reci.


Ficha técnica

  • Integrantes: Diego Peralta (guitarras), Lucas Rivero (guitarras), Federico Loria (bajo), njikolai (voz) y Matías Barbuzza Quesada (batería)
  • Producción: Emiliano Barbuzza Quesada
  • Grabación y mezcla: Emiliano Barbuzza Quesada. Grabación de baterías y post producción vocal en Estudio Páramo por Fernando Cremaschi y Gonzalo del Peral
  • Masterización: Daniel Ovie
  • Lanzamiento: Julio 2016
  • Independiente